El Mes Internacional de la Mujer es un momento para honrar a las mujeres cuyo coraje y liderazgo discreto fortalecen nuestras comunidades. En ISSofBC, una de esas mujeres es Bushra, cuya trayectoria desde un pequeño pueblo de Arabia Saudita hasta servir a los recién llegados a Canadá se basa en la resiliencia, la compasión y el propósito.
Crecer entre dos mundos
Bushra creció entre un pueblo tradicional y una bulliciosa capital, moviéndose entre mundos con expectativas muy diferentes en cuanto a cultura, género y oportunidades. Sus roles de liderazgo estudiantil en la universidad la ayudaron a alzar su voz: una confianza e iniciativa que no siempre se fomentaban en las mujeres, pero que ella sabía que necesitaba para crear su propio camino.
Inmigrar a Canadá en 2011 fue un punto de inflexión. Bushra reconstruyó su vida mientras lidiaba con el choque cultural, un nuevo sistema educativo y las responsabilidades diarias sin tener a su familia cerca. Un encuentro en una parada de autobús, cuando alguien hizo un comentario estereotipado sobre su lugar de origen, la marcó durante días y reforzó su determinación de representar su cultura con confianza y dignidad.
Convertir el servicio en una vocación
Al finalizar su maestría, Bushra asumió de forma natural un rol de apoyo: ayudó a sus compañeros académica y emocionalmente, y se ofreció como intérprete de árabe para familias sirias. Ese trabajo voluntario se convirtió en un puesto de tiempo completo apoyando a adultos y familias de habla árabe que enfrentaban traumas, pérdidas y barreras para la integración. Durante cinco años, abogó con vehemencia para que las personas pudieran acceder a seguridad, estabilidad y esperanza. Posteriormente, fue coautora de "Building Community: Connecting Refugees and Canadian Families" (Construyendo comunidad: Conectando refugiados y familias canadienses) con un equipo de la Universidad de Victoria, asegurándose de que esas experiencias sirvieran de base para conversaciones más amplias sobre la acogida y la pertenencia.
Prestando servicio desde dentro del sistema
El compromiso de Bushra con el servicio continuó en sus funciones públicas, incluso en el Ministerio de Desarrollo Social y Reducción de la Pobreza. Dominaba el árabe y a menudo atendía llamadas adicionales de clientes que, de otro modo, sufrirían retrasos por la falta de intérpretes. Esas llamadas no contaban para sus objetivos diarios, pero escuchar el alivio en las voces de las personas era mucho más importante. Los momentos en que criticaban su acento o le decían que "hablara inglés" podrían haberla desanimado; en cambio, se convirtieron en recordatorios de por qué su presencia y su perspectiva son necesarias.
Regresando a casa para cumplir su misión.
Hoy, Bushra dirige el Programa de inglés LINC En la sucursal de ISSofBC en Richmond, donde ayuda a los recién llegados a ganar confianza en inglés y en su nueva vida en Canadá.
A través de cada capítulo, Bushra ha aprendido a convertir los desafíos en un propósito, y el propósito en servicio. Regresar al sector sin fines de lucro y a ISSofBC se siente, para ella, como volver a casa. Cada día, acompaña a los recién llegados que enfrentan sus propias incertidumbres y nuevos comienzos, ofreciéndoles el apoyo que ella misma necesitó en su momento.
En este Mes Internacional de la Mujer, la historia de Bushra nos invita a reconocer el poder de las mujeres que lideran con empatía, perseverancia y convicción. Su relato nos recuerda que ayudar a que incluso una sola persona se sienta vista y apoyada puede cambiar el rumbo de una vida y, juntos, contribuir a construir un Canadá más compasivo e inclusivo.
Si la historia de Bushra te resuena, te invitamos a compartir esta publicación, empoderar a las mujeres en tu vida y aprender más sobre cómo ISSofBC apoya a las mujeres y a los recién llegados en toda la Columbia Británica a través de nuestra programas y servicios.


